Hacer en Común

Comenzó Hacer en Común: más de 35 voluntarios limpiaron el zanjón en Santa Rosa de Lima

El nuevo voluntariado de Fuerza Común inició su primera jornada de Trabajo Comunitario con una intervención sobre uno de los principales desagües del barrio.

Voluntarios de Hacer en Común trabajando en el zanjón de Santa Rosa de Lima

Más de 35 voluntarios participaron este martes de la primera jornada de Hacer en Común, la nueva etapa del voluntariado de Fuerza Común que busca transformar la experiencia organizativa construida durante la campaña Santa Fe Sin Hambre en acciones comunitarias sostenidas en los barrios de la ciudad.

La primera actividad se realizó en Santa Rosa de Lima, en el zanjón ubicado en la zona de Arenales y Primera Junta, uno de los principales canales de desagüe del barrio. Durante la jornada, los voluntarios realizaron tareas de limpieza de alcantarillas, corte de pasto y retiro y embolsado de residuos acumulados en el canal.

La actividad permitió, además, poner nuevamente en agenda un reclamo histórico de los vecinos y vecinas del barrio, relacionado con la falta de mantenimiento de los desagües y el riesgo que representa para la zona ante la llegada de períodos de lluvias intensas.

Como resultado de la jornada, desde Fuerza Común señalaron que se logró el compromiso del municipio para retirar con camiones los residuos embolsados y avanzar con el envío de maquinaria adecuada, como una retroexcavadora, para profundizar y continuar la limpieza del canal hasta su desembocadura en el reservorio de la ciudad.

“Nosotros podemos hacer una parte, pero el Estado tiene que hacer la suya”, señalaron desde la organización, al remarcar que la jornada también buscó visibilizar las condiciones en las que viven los vecinos de los barrios del oeste de la ciudad.

Según relataron los vecinos durante la actividad, hacía más de dos meses que el municipio no intervenía en el lugar con cuadrillas, equipos de limpieza o maquinaria, mientras que durante la jornada se encontraron residuos acumulados durante un período prolongado.

Una propuesta para sostener el trabajo en el tiempo

La intervención no se limitó al reclamo. Desde Fuerza Común también plantearon una propuesta para sostener el mantenimiento del zanjón una vez terminada la intervención inicial: la conformación de cuadrillas de vecinos y vecinas del propio barrio, remuneradas por el municipio, que puedan encargarse periódicamente de las tareas de mantenimiento.

“La idea es que el Estado esté presente, pero que esa presencia pueda articularse con la organización de los propios vecinos y vecinas”, explicaron desde Fuerza Común.

En ese sentido, desde la organización plantearon que Hacer en Común busca demostrar, a través de la acción concreta, que los problemas de los barrios pueden ser abordados colectivamente, al mismo tiempo que permite construir propuestas para que el Estado dé respuestas permanentes.

De Santa Fe Sin Hambre a Hacer en Común

Hacer en Común surge como continuidad del proceso organizativo desarrollado durante Santa Fe Sin Hambre, campaña que movilizó a más de 90 voluntarios para recorrer barrios, comedores y copas de leche de la ciudad y relevar las condiciones de vida de las familias que atraviesan situaciones de inseguridad alimentaria.

Una vez finalizado ese relevamiento, Fuerza Común decidió darle continuidad a la red de personas que se había construido durante la campaña, pasando de una etapa centrada principalmente en conocer y visibilizar una problemática a otra orientada a organizarse y actuar colectivamente sobre las necesidades concretas de los barrios.

Hacer en Común se estructura en cuatro dispositivos de participación: Salud y Prevención, Trabajo Comunitario, Infancias, Arte y Cultura, y Educación.

El primero en ponerse en marcha fue Trabajo Comunitario, que comenzó con esta jornada en Santa Rosa de Lima.

“No queremos que el voluntariado termine cuando termina el relevamiento. Queremos transformar las ganas de participar en organización, trabajo colectivo y acción comunitaria”, señalaron desde Fuerza Común.

La jornada en Santa Rosa fue, así, el primer paso de una nueva etapa: ir a los barrios, conocer sus problemas, organizarse junto a quienes los habitan, hacer lo que está al alcance de la comunidad y, al mismo tiempo, reclamar y proponer al Estado las soluciones que requieren políticas públicas y recursos.